domingo, 6 de abril de 2008

RESUMEN DE LECTURAS DEL TERCER MODULO

La educación a distancia presenta grandes retos para el profesor de nuestros tiempos. La gran carga de trabajo que presenta la educación tradicional en cuanto a la validación de la evaluación no se compara a la que se tiene en la educación a distancia. Algunos comentarios que he escuchado es que la evaluación en cursos a distancia no tiene el mismo peso que la evaluación en cursos tradicionales; esto se debe a que se piensa que en la educación a distancia no tiene las mismas herramientas de legitimidad que se tiene en la tradicional.

Me surgen varias cuestiones para estas personas, ¿en la educación tradicional no pasa la siguiente situación? que cuando un alumno toma un examen, teniendo todo el conocimiento para poder aprobar la materia, reprueba debido a que en este momento tiene un problema en casa que le impide la concentración. Esto es un caso en el que la evaluación en la educación tradicional pierde validez. Esto se ve justificado en lo que Bates (2003) menciona; la dificultad de saber qué es lo que constituye un aprendizaje valido y confiable, y si el almacenamiento de un cierto volumen de conocimiento es realmente necesario para demostrar que se ha aprendido algo.

La evaluación en la educación a distancia debe tener ciertas características para promover su validez, de acuerdo a Valenzuela, en Lozano y Burgos (2007), estas son las siguientes:

a) Evaluación Presencial
b) Evaluación Virtual
c) Asignación de trabajos
d) Evaluación del desempeño en foros asíncronos de comunicación
e) Evaluación del desempeño a través de medios sincrónicos de comunicación
f) Auto evaluación
g) Coevaluación

Cada uno de estos puntos aplicables a la educación a distancia requiere de trabajo a lo largo de un curso, se deben asignar momentos específicos para la planeación del curso, de que se espera que los alumnos hagan en determinado momento, y de cómo el profesor debe evaluar. Y que lo sepan muy bien los alumnos.

Bates (2003) destaca las diferencias entre los estilos de aprendizaje de los alumnos, nos aporta preguntas clave para asegurarnos de que se logren los objetivos esperados. Si llegamos a la aplicación adecuada de los 7 puntos antes explicados, la evaluación en cursos de educación a distancia puede ser validada y presentara elementos que prueben que el alumno en realidad ha aprendido lo que se esperaba de él.

Para esto el papel que el instructor debe tener, se menciona que el instructor debe tener diferentes facetas en cuanto a la instrucción refiere. Lozano (2007) define al tutor como “profesor que trabaja en un sistema educativo a distancia que acompaña, monitorea, da seguimiento, guía y retroalimenta a los estudiantes o participantes de un curso…” debe también tener algo de psicólogo para poder analizar las diferentes formas de aprendizaje.

A mi manera de ver, el tutor o bien lo llamaría facilitador debe poder lograr una conexión con el alumno para que pueda acompañarlo a lo largo del proceso de aprendizaje; además, el facilitador debe tener las competencias y herramientas que le permitan guiar al alumno en el proceso. El facilitador debe estar actualizado en técnicas, métodos y dinámicas que le permitan ver las diferencias en los alumnos y analizar la mejor manera en que pueda transmitir el conocimiento. El alumno tiene experiencias previas que el facilitador debe tomar en cuenta para la construcción de su conocimiento a partir de lo que ya se sabe.

La gran responsabilidad que tenemos como facilitadores para darle validez a la educación a distancia es mayor. Tenemos que estar en constante motivación para darle lo mejor a nuestros alumnos que no son muy distintos a los alumnos tradicionales; sin embargo, requieren de una mejor instrucción, adecuada a las necesidades específicas de cada individuo. Trabajando duro podemos lograr que nuestra experiencia de aprendizaje sea tan rica como lo que se espera en nuestros alumnos.


REFERENCIAS.
Bates, A.W. & Poole, G. (2003). Effective teaching with technology in higher education. San Francisco: Jossey-Bass. (Capítulos 3, 4 y 9)

Lozano Rodríguez, A. & Burgos Aguilar, V. (2007) (Comp.). Tecnología educativa: en un modelo de educación a distancia centrado en la persona. Distrito Federal, México: Limusa. (Capítulos 13 y 14)

3 comentarios:

Charlie Beltran Alvarez dijo...

Muy buen resumen tocayo, defines muy claro la participación de un tutor y declaras perfectamente lo que es la evaluación en un sistema de educación a distancia, sobre todo muy bien fundamentadda con las lecturas. En hora buena.

Que pases un excelente día.

Charlie B.

Abdón Díaz Coronado A01002615 dijo...

A lo largo de tu aportación percibo ideas claras. Defines muy bien al inicio del discurso, los factores que intervienen en la evaluación a distancia e incluso de la presencial. Además, se reconoce el papel que el tutor "facilitador" ha de tener frente al proceso de enseñanza-aprendizaje con sus alumnos. El reto que marcas al final es por demás interesante: "...lograr que nuestra experiencia de aprendizaje sea tan rica como la que se espera en nuestroa alumnos..." Esto me hace reflexionar que tanto nosotros como nuestros alumnos, logramos aprendizajes significativos, por ello hemos de disfrutar del proceso.

¡Felicidades!

Abdón Díaz

Marcela Avitia dijo...

Hoooola Carlos:

Ando de metiche en tu blog, ji, ji. No leí el resumen, la verdad, pero me gustó mucho tu diseño...de hecho la combinación de colores armoniza bien y son muy ópticos...como que me late para cambiar el mío, la verdad.

Sale chico, luego platicamos y por cierto, con razón me caes bien...bonito mes para nacer, eh?, el de la luna más hermosa, yo también soy del décimo mes del año.

Bye!

Marcela ;-)